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Artículos y Experiencias de Viajes

Para Inspirarse...

Satsang de Swami Niranjan, en Bihar School of Yoga durante Ekadashi

¿Cómo funciona una persona que se ha iluminado?

Esta pregunta fue respondida por Krishna a Arjuna. ¿Cómo vive una persona iluminada en este mundo? Krishna respondió diciendo: “De la misma forma que un ser humano común y corriente”. El ser iluminado necesita descansar, comer, tomarse un baño, ir al baño, lleva una vida totalmente normal. La única diferencia es que en vez de conectarse con los sentidos y la naturaleza material del mundo, la conexión es con el ser interior, el ser elevado, y la conciencia asegurará que la persona se mantenga enfocada.

Tomen el ejemplo de una madre y su hijo. Ella tiene un hijo muy chico que está aprendiendo a gatear. La madre no puede estar detrás del niño todo el día, tiene además otras obligaciones y tareas. Entonces, cuando la madre está cocinando, el niño gatea sobre el piso. La madre está involucrada en la cocina, pero hasta cuando ella está totalmente empeñada en su trabajo, una parte de su atención está conectada con su hijo. Ella puede percibir y ver las situaciones en las que su hijo se involucra o la involucra a ella. Si mientras gatea por el suelo el niño coge un cuchillo, la madre detendrá cualquier cosa que esté haciendo, pondrá al niño en un lugar seguro y luego continuará con su trabajo. De esta forma, la madre está constantemente atenta al niño, incluso cuando está inmersa en sus propias actividades.

Esto es como la Conciencia Espiritual debe manifestarse en la vida. Te mantienes haciendo lo que estés haciendo: trabajando, llorando, sufriendo, disfrutando, agonizando, viviendo, pero tienes una parte de tu mente anclada al ser interior. No hay interrupción de la conciencia en la conexión con el ser interior, de la misma forma que la madre está involucrada con su trabajo, pero está continuamente y constantemente atenta a su hijo. Este es el significado de lo que Krishna responde a Arjuna.

Estás viviendo tu vida normal, no hay hipocresía, no está el sentimiento de que me convertí en un santo y un ser iluminado y el resto de la gente debe verme de esa forma. Esta conciencia debe ser cultivada, y la cultivación de esta conciencia es el resultado de la pureza interior, de la armonía y el equilibrio. El equilibrio entre los vaivenes de la felicidad y la frustración llega con la observación, participación e involucramiento con los propios karmas.