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El Yoga y la adicciones
Swami Niranjanananda Saraswati - de la revista Yoga noviembre 2000 Sivananda Math - Munger, Bihar, India.
La personalidad humana tiene dos partes: una que expresa felicidad y creatividad y la otra que es depresiva e introvertida. Estos dos aspectos son parte integrante de nuestra naturaleza y comportamiento.
Las tres gunasEn la terminología yóguica, las tres cualidades que influyen en la mente son las gunas sátvica, rajásica y tamásica. En el aspecto negativo, estas tres cualidades son: estancamiento (tamas), agresión (rajas), y el deseo de cambiar (sattva). En el aspecto positivo, tamas indica el reconocimiento del estado en que nos encontramos actualmente; rajas representa la vitalidad que nos puede ayudar a trascender el estancamiento; sattva es la obtención de la trascendencia. Si consideramos que rajas (vitalidad, dinamismo, motivación) es común a todos los seres humanos, parecería que solamente tenemos que movernos entre los dos polos de tamas (estancamiento) y sattva (trascendencia). Sattva representa una postura pura, trascendental, equilibrada y armoniosa frente a la vida. La naturaleza de la personalidad humana se siente atraída por el aspecto tamásico (estancamiento). Examinen sus propias vidas por unos momentos y díganme si es posible aprender la ira, el odio, los celos o la codicia en alguna escuela de filosofía o instituto académico. Ustedes dirán que no se aprende en ningún lado. Sin embargo, esas emociones son las expresiones espontáneas de la naturaleza humana. Hay personas que acuden a distintas escuelas de pensamiento para aprender a ser cariñosos, amables y compasivos o para aprender cómo encontrar un equilibrio que los pueda transformar. Ello indica que las tendencias negativas de nuestra personalidad se expresan natural y espontáneamente, en tanto que las tendencias positivas hay que trabajarlas. Por naturaleza, tenemos una mentalidad o una atracción negativas. El yoga busca convertir esa negatividad en armonía, ecuanimidad y equilibrio: sattva. Con respecto a la naturaleza y personalidad humanas, el yoga busca transformar lo negativo en positivo. A nivel físico, el yoga busca eliminar los desequilibrios y aportar una experiencia y comprensión de la salud. Equilibrio de la menteVolvamos a nuestro tema de una mente débil. ¿Por qué se vuelve débil la mente? Desde todos los ángulos, ya sea que miremos desde el punto de vista psicoanalítico o desde el punto de vista personal, podemos ver que nos controlan las distracciones, que no permiten a nuestra mente alcanzar paz y estabilidad. En terminología yóguica, las distracciones que afectan la mente se llaman vrittis, y el estado de paz y estabilidad que experimentamos en yoga se conoce como samadhi. Se ha dicho en los Yoga Sutras que cuando comenzamos a centrar o concentrar la mente, cada tendencia estable de la mente representa un estado meditativo. En los Yogas Sutras, los procesos de "gestión mental" son: pratyahara, dharana y dhyana. En este contexto, pratyahara representa el estado de relajación mental y psicológica y de armonía externa y sensorial. La perfección en el estado de pratyahara no se determina por la cantidad de tiempo que podamos meditar o quedarnos concentrados, sino por la medida en que seamos capaces de desarrollar las aptitudes naturales para mantenernos relajados y centrados ante todas las situaciones adversas. Así, cuanto más estén en paz consigo mismos durante las situaciones más difíciles y adversas, más estarán perfeccionando el estado de pratyahara. Se ha dicho que si podemos mantenernos en un estado de pratyahara durante tres horas de forma continua, pasaremos al estado de dharana, que significa concentración profunda. Nuestra tradición dice que tres pratyaharas equivalen a un dharana, tres dharanas equivalen a un dhyana, y tres dhyanas equivalen a un samadhi. ¿Qué significan estas tres pratyaharas? No intentaré definirlas ni describirlas, pero para comenzar digamos que permanecer tres horas en el mismo estado mental - una continuidad de la experiencia - lleva a una profundización de la concentración. Tres horas de concentración continua, en la que no hay fluctuación o disipación de la mente, lleva a la meditación profunda (dhyana). Y tres horas de dhyana continua, es decir identificación absoluta con nuestra naturaleza interna, lleva al estado de samadhi, o sea fusión o unión con nuestra naturaleza interna. Si bien es fácil decir estas cosas, es difícil lograrlas, ya que la naturaleza de la mente es distraerse y disiparse todo el tiempo. ¡Imagínense un mono que no puede quedarse quieto! No podemos comparar nuestra mente con un mono, porque a veces es posible que un mono se quede quieto. Ahora imaginemos el mismo mono, pero ebrio. El mono se vuelve hiperactivo. No podemos comparar nuestra mente con un mono borracho, ya que éste puede dormirse. Imaginemos entonces un mono que se ha bebido una botella entera de champán y también que lo ha picado un escorpión. Ése mono representa nuestra mente. ¡Estamos hablando de un mono con una actividad muy intensificada! Sin embargo, el mono puede ser controlado con ciertos medios, se lo puede contener físicamente, pero no hay manera de contener la mente. Por lo tanto, el sistema de raja yoga indica un procedimiento por el cual podemos evitar las distracciones y engaños que provienen de las fuerzas y energías que tiene la mente por naturaleza. Consciencia de uno mismoDebemos saber, además, que al relajarnos aumenta la consciencia de uno mismo. Posiblemente la consciencia de uno mismo sea la clave del yoga, porque a medida que nos damos cuenta de las funciones de nuestra naturaleza y que somos capaces de guiarla de forma adecuada, experimentamos armonía. Al aprender a relajarnos un poco más, podemos diferenciar entre nuestros puntos fuertes y nuestros puntos débiles. Normalmente nosotros deseamos los puntos fuertes, pero sin embargo nos identificamos con nuestros puntos débiles, y esto representa un conflicto en la vida de todos. Deseamos tener algo, pero estamos restringidos por la misma cualidad y naturaleza de la mente. Deseamos tener estabilidad y seguridad, pero la inseguridad no nos deja encontrar seguridad en la vida. Por ello, parece ser que hay un conflicto continuo entre los puntos fuertes y los débiles en los niveles profundos de la consciencia e inconsciencia. Deseamos tener amor, reconocimiento y seguridad, pero no podemos encontrarlos dentro nuestro y por ello los buscamos fuera. Cuando comenzamos a buscar afuera, perdemos contacto con nuestra fuente interior. La mente se nubla y adoptamos distintas medidas que pensamos nos ayudarán a lograr estabilidad, seguridad y confort en la vida. Seamos objetivos, no obsesivosOtro punto importante que debemos entender es la capacidad de ser objetivos con nosotros mismos. La objetividad no significa un análisis controvertido, obsesivo o compulsivo de nosotros mismos. El impulso para encontrar confort, estabilidad y seguridad en la dimensión externa lleva a generar un comportamiento compulsivo y obsesivo. Lo que vemos en este caso, por ejemplo, es el deseo de ser felices. Deseamos ser felices, pero cuando vemos que no hay nada dentro de nosotros para sentirnos contentos, miramos hacia fuera. La búsqueda externa se convierte en una obsesión y nos impulsa a mirar en distintas direcciones. La obsesión es un estado mental por el cual anhelamos la satisfacción del Yo y la compulsión es el impulso para alcanzar dicha obsesión. La compulsión es la motivación para satisfacer lo que nos falta en nuestro interior. Parece como un círculo vicioso, desde dentro hacia fuera, hacia un comportamiento obsesivo y compulsivo. Lo primero que ocurre es la destrucción de la paz y armonía internas. No obstante, si podemos mantener esa armonía interna, podemos cambiar todos nuestros hábitos. Les daré un ejemplo. Supongamos que fumas cigarrillos y quieres dejar el hábito. Es posible que se deba a lo que dice en el paquete: "Fumar es perjudicial para la salud", o puede ser porque se sabe que fumar causa cáncer de pulmón, o tal vez un simple pensamiento como "¿Por qué tengo que ensuciar mis pulmones con humo?" Sea cual sea la razón, te das cuenta que no puedes dejar de fumar, que te has hecho adicto. Si intentas dejar de fumar, la mente volverá una y otra vez a aquel deseo, a menos que tengas una fuerza de voluntad férrea y no pienses en ello. Por lo tanto, decimos que los hábitos son difíciles de abandonar, porque ese deseo de fumar otro cigarrillo obedece a un debilitamiento de la voluntad. Cuando la voluntad flaquea, no podemos salir de ese estado mental. Por ello, lo primero que hay que hacer es generar fuerza de voluntad y vitalidad, que puedan modificar el estado mental de desear y ansiar algo. Investigación sobre el yoga y las adiccionesEn la mayor parte de la investigación sobre la aplicación de las prácticas de yoga para tratar distintas formas de adicción, veremos que existen varios principios que permanecen iguales. Las prácticas comunes son: asana y pranayama, que generan vitalidad en el cuerpo y el cerebro; las técnicas de relajación profunda, que buscan relajar las agitaciones internas de la mente; algunas prácticas de pratyahara, que sirven para centrar la mente; y algunas de las técnicas más avanzadas que se usan para analizar las expresiones mentales. Según investigaciones realizadas en Estados Unidos y la India, cuando hay una fuerte dependencia del alcohol, empleamos asanas muy fuertes para superar ese tipo de dependencia. Cuando existe el deseo de no fumar marihuana durante cierto tiempo, utilizamos técnicas suaves de yoga para producir un cambio. El Dr. Karel Nespor (Sannyasi Swarupmurti) y otros científicos han investigado los efectos del yoga en las adicciones. Su investigación es muy valiosa para nuestro corpus de conocimiento. Sin embargo, quisiera destacar un aspecto que se les ha escapado a los investigadores modernos: es la percepción de la personalidad humana y la profundidad de compulsión y obsesión que modifica nuestros deseos y comportamiento. Por tanto, en nuestra investigación intentamos observar la naturaleza obsesiva de los estudiantes antes de enseñarles yoga. Había una diferencia clara y concreta entre los métodos que adoptamos para tratar una personalidad tierna, una personalidad en crecimiento y una personalidad establecida. Espero que lo anterior sirva de punto de referencia para progresar en la investigación en el yoga, porque en estos momentos estamos utilizando la misma maza de 10 kilogramos para atacar todo tipo de adicciones. Las adicciones suaves precisan un martillo suave y ligero, mientras que las adicciones más fuertes tal vez necesiten un martillo de 10 kilogramos. |