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En gozosa comunión con lo supremo
Poema de Swami Satyananda - Revista Paramahamsa n°3
No hay nada que el cielo no proteja,
No hay nada que la tierra no mantenga.
Y no hay nada, excepto la consciencia,
Que no se absuelva en la plétora del tiempo.
Estamos en verdad entretejidos, todos,
Y la vida y la muerte son simplemente un hilo
Una línea observada desde lados opuestos.
Al madurar, procura vida la muerte de la planta
Porque sacrificamos lo vivaz y lo consciente
En los Manis puros dones de la tierra
Para nutrir lo más elevado de la vida
Y la más pura consciencia de los hombres.
Shakti, la poderosa, la sagrada madre
Los alimenta a todos
Le da a cada uno el sustento que conviene.
Todo lo nutren estas fuerzas del cielo y de la tierra
Y así están en armonía con el drama.
Se habrá de decrecer aquello que se excede
Para con ello perfeccionar lo deficiente.
¡Que la sed de la boca sea calmada
y las manos vacías, implorantes, queden llenas!
Al compartir los dones de la tierra
Con buena voluntad
Así el cuerpo y el alma se verán
En abundancia satisfechos.
El que sigue el sendero de la unión divina
Toma de sí lo que lleva de excedente
Y lo pone al servicio de los hombres
Como una donación del Señor Shiva.
Así conserva el cuerpo
Y colma las ambiciones de su vida
En gozosa comunión con lo Supremo.
Traducido por los karmayoguis de Bihar School of Yoga, Munger, India
Del libro "Festival of Life", colección de poemas de Swami Satyananda Saraswati.
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