nº1 (año 2000) - El Yoga del sentido común

Revista Paramahamsa nº1

año 2000
El Yoga del sentido común

Swami Niranjan - capítulo del libro Yoga Darshan de la Bihar School of Yoga




Swami Niranjanananda Saraswati

El yoga es la cultura del futuro. Es una ciencia que trabaja con el desarrollo de la personalidad humana y que lleva al despertar de los centros de energía que fluyen dentro del cerebro y la mente. La práctica del yoga no es nueva. Los antiguos rishis, santos y sabios han estado hablando de ello durante los últimos cincuenta mil años. Ellos hablaron del yoga no como una religión o filosofía, sino como una forma de vida que puede llevar al desarrollo y el despertar de nuestra conciencia y energía.

Las antiguas civilizaciones de Sudamérica, el norte de Europa, Egipto y África solían practicar técnicas del yoga. Esas técnicas fueron representadas en obras de arte y fueron también mencionadas en libros tradicionales. Actualmente, yendo a través del arte y la literatura de estas antiguas civilizaciones, encontramos que las mismas prácticas de yoga que usamos hoy fueron practicadas por ellos. Apuntando al descubrimiento interior, a la introversión de la conciencia, ellos hablaron sobre los aspectos mentales y espirituales del yoga, más sobre los aspectos físicos o de la salud. Estas civilizaciones desaparecieron como consecuencia de catástrofes naturales, guerras y distintas colonizaciones políticas; sin embargo, el yoga fue de alguna manera preservado en la India. Hoy el yoga está resurgiendo desde la India, pero no es hindú. El crédito va para India porque ha preservado esta ciencia. Sin embargo, es nuestra tarea entender el yoga en su forma universal.

Desarrollo de la personalidad

Cuando hablamos de yoga, queremos decir el desarrollo de la personalidad humana en todos sus aspectos. Cuando practicamos yoga, lo hacemos para lograr armonía y equilibrio en todos los aspectos de nuestra personalidad y expresión. No creemos que mediante la inducción de ciertos estados de conciencia o mediante cambios morales vamos a mejorar nuestra calidad de vida. Creemos que experimentando la vida tal cual es, y redescubriendo y conociendo nuestras limitaciones, podemos evolucionar mental, intelectual y físicamente.

Hay una aspiración en todos nosotros de encontrar la felicidad, la tranquilidad y la armonía. Quisiéramos alcanzar el equilibrio psicológico y evitar las tensiones y conflictos de la vida diaria. Muchas investigaciones científicas se han hecho dentro del yoga, y hemos visto que con la práctica de asana, pranayama y otros yogas, podemos alcanzar este equilibrio, armonía y tranquilidad.

Hoy, en nuestro mundo, encontramos que necesitamos dos cosas para hacer de nuestras vidas un completo éxito. La primera es vitalidad, que no significa fuerza física sino fuerza interior, fuerza de voluntad, claridad mental y la habilidad de hacer cada acción con perfección. La segunda cosa que nos falta es tranquilidad. Estamos tan sumergidos en nuestras actividades diarias, en nuestras tensiones intelectuales y emocionales, que hemos perdido el contacto con nuestra naturaleza interior.

El ser humano tiene dos formas diferentes de expresión. El desarrollo externo es uno de los aspectos de la vida y el desarrollo interno es el otro. En yoga tratamos de combinar estos dos aspectos. En el nivel externo desarrollamos las facultades del intelecto y los sentidos. También desarrollamos nuestra expresión emocional, pero en un nivel muy superficial. En el nivel interno muchas técnicas yóguicas traen un estado de conciencia interna. Siendo concientes de nuestra mente y nuestras percepciones mentales e integrando esta conciencia a nuestra vida diaria, podemos ser más balanceados equilibrados, armoniosos y completos.

A través de técnicas yóguicas podemos desarrollar la habilidad de relajarnos en cualquier situación y bajo cualquier circunstancia. Podemos también desarrollar la capacidad de concentrarnos para reunir todas energías disipadas y focalizarlas en un solo punto. Entonces, la combinación de la fuerza mental y la fuerza vital se convierte en una herramienta muy poderosa para abrir las diferentes dimensiones de la personalidad humana.

La personalidad ha sido siempre un problema de la humanidad. Nos deprimimos y no sabemos cómo manejar nuestra depresión. Estamos contentos y no sabemos cómo manejar nuestro bienestar. Nos pensionamos y no sabemos cómo manejar nuestra tensión. Tenemos un arranque emocional, nos enojamos, y no sabemos cómo manejar nuestro enojo.

La psicología nos dice que en diferentes estados mentales tenemos diferentes experiencias. Algunas experiencias son sensoriales y otras experiencias son mentales. Cuando tratamos de darnos cuenta de la diferencia entre la experiencia externa y la interna nos perdemos. Hay situaciones externas que influencian nuestra vida y situaciones internas creadas por nosotros que también influyen. Sea lo que sea que tratemos de hacer o de lograr, siempre hay una falta de armonía y coordinación entre las diferentes facultades y nuestra personalidad.

Cultura yóguica

Cuando hablamos de cultura yóguica no queremos decir cultura en un sentido filosófico. No queremos decir una forma de vida que es moral o puritana, o una forma de vida social. Queremos decir que el yoga sea parte de nuestra vida, algo que hagamos espontáneamente. Todas las mañanas nos levantamos, nos lavamos los dientes y nos damos un baño. El día en que no nos lavamos los dientes ¿cómo nos sentimos?: sentimos que algo falta. A eso se le llama el proceso de habituación. Después de que nos hemos acostumbrado a cierto tipo de vida, cuando no lo seguimos, lo extrañamos, nos hace falta. Cuando el yoga se convierta en una parte de la vida, como dormir, como levantarse, comer y beber, entonces podemos decir que el yoga realmente se ha convertido en la cultura de la humanidad.

La cultura yóguica del futuro es algo hacia lo que debemos apuntar, algo que tenemos que tratar de lograr. El yoga ha sido la cultura de la antigua India y las antiguas civilizaciones del mundo, y va a ser la cultura del futuro. Es la ciencia de hoy que tenemos que aprender, aceptar y comprender.

Comprender la mente

El yoga empieza cuando hay conflicto y tensión, cuando hay fuerzas disruptivas actuando en nuestra vida y en nuestra personalidad. En el Bhagavad Guita, Krishna le enseñó yoga a Aryuna en el campo de batalla cuando él estaba lleno de conflicto y tensión, y estaba inseguro del curso de su acción. En ese momento de conflicto, Krishna dijo: "Ahora, tienes que practicar yoga, para entender tu lugar en la vida". Entonces, para que Aryuna pudiera entender su lugar, su curso de acción, sus emociones y su comportamiento, todas las técnicas del yoga le fueron enseñadas ahí, en el campo de batalla.

Las mismas prácticas fueron luego desarrolladas por los diferentes santos y rishis. Uno de ellos fue Patanjali, que clamó en sus versos sobre el yoga, los "Yoga Sutras", que el yoga es una forma de disciplina. Es una forma de controlar los conflictos mentales, los diferentes patrones y fluctuaciones de la mente. Es una forma de controlas las dualidades que enfrentamos en la vida. Patanjali no dice que el yoga es para la salud y la belleza del cuerpo. Krishna no le dijo a Aryuna que hiciera yoga para la salud y la belleza. Ambos apuntaron toda la práctica del yoga hacia el conocimiento y la comprensión de la mente humana. En este sentido no hay diferencia entre el yoga de Krishna y el yoga de Patanjali. En el yoga de Krishna encontramos la guerra teniendo lugar afuera, pero en el yoga de Patanjali encontramos la guerra teniendo lugar adentro.

Conócete a ti mismo

El primer principio del yoga que tenemos que recordar es conocernos a nosotros mismos. Sócrates dijo: "conócete a ti mismo: sé verdadero con tu propio ser". Hay centros de percepción y de energía latentes adentro nuestro, que podemos conocer. Podemos despertar estos centros después de que hayamos entendido las expresiones de nuestra personalidad, después de que hayamos resuelto nuestros conflictos que hay en nuestras áreas emocionales e intelectuales. Hay mucha gente que ha estado practicando meditación durante los últimos veinte, treinta, cuarenta o cincuenta años, pero no han sido capaces de ganar nada, porque luchan con su mente y consigo mismos.

Acéptate a ti mismo

El segundo principio en yoga es mirar, observar y aceptarnos a nosotros mismos. Hay un hermoso poema de San Francisco que dice:

"Dios, dame serenidad para aceptar
Las cosas que no puedo cambiar,
El valor para cambiar las cosas que puedo cambiar,
Y la sabiduría para reconocer la diferencia".

Tenemos que aprender a aceptar y observar objetivamente, no subjetivamente. Cuando nos volvemos subjetivos hacia un problemas que enfrentamos en la vida ¿qué pasa con la mente y con el darse cuenta? ¿Qué pasa con la conciencia y con el nivel de energía en nuestro sistema? Todo se disipa y llegamos a un estado de muy alta tensión.

Sin embargo, si nos sentamos y observamos por unos pocos minutos con la mente fría, sin agitarnos o involucrarnos con el problema, entonces podemos descubrir la solución fácilmente. Entonces, observar y aceptar es el segundo principio del yoga. Por nuestras inhibiciones y ambiciones luchamos en la vida, queremos luchar contra la vida. Por nuestra prisa y terquedad, vamos por la vida como un elefante en un bazar. Es aquí donde fallamos. ¿Cómo desarrollamos claridad mental y conciencia objetiva? Hay sólo una respuesta: yoga.

Desapego

El tercer principio en yoga es el desapego. Hagas lo que hagas, ya sea algo muy simple o muy complicado hazlo por la sola experiencia; no esperes ningún resultado, ya sea positivo o negativo. Normalmente en nuestra vida encontramos que cuando hacemos una acción, hay una expectativa debajo de esa acción. Tener expectativas es parte de nuestra naturaleza. Ya sea que lo llamemos egoísmo o altruismo, en ambos hay expectativa. Esperamos que el resultado sea beneficioso, que de satisfacción y esperamos ganar nombre y fama. El nombre y la fama no es el problema aquí: todos queremos nombre y fama. Pero cuando no logramos lo que queremos lograr entonces aparece el conflicto, a causa de la expectativa. Cualquier acción que hagamos, cualquier pensamiento que tengamos, cualquier emoción que sintamos, de nuevo hay conflicto. Entonces en yoga se dice que debemos realizar todas las acciones con perfección pero sin expectativas. Debemos desarrollar esta actitud si queremos tener claridad mental y si queremos descubrir las diferentes dimensiones de nuestra mente.

Relajación

¿Cómo debemos relajarnos? No mediante placeres sensuales o diversión, no adquiriendo cosas, no mediante experiencias que nos den algo de felicidad temporal o sentimientos de paz. Relajación en yoga no quiere decir relajación física o emocional. Relajación aquí quiere decir: "Soltar nuestra personalidad, dejar crecer de forma libre, dejar que se exprese". Pero, para hacer esto, una parte de nosotros mismos tiene que estar relajada. En este momento tu puedes estar fumando un cigarrillo y con una bebida en la otra mano, pero eso no es realmente u estado de relajación. Relajación quiere decir simplemente dejarse ir. Déjate ir en todas las diferentes áreas tu trabajo: déjate ir en todos los diferentes canales que están abiertos para ti. Mentalmente encuentra cual es el mejor canal y cual es el mejor curso de acción. Con una mente fría, primero piensa en los problemas, no en los beneficios. Si puedes enfrentar los problemas, si puedes encontrar las soluciones, habrás obtenido la relajación interna. Pero por supuesto tratamos de mirar todos los beneficios primero y todos los problemas después, y no hay relajación en eso.

Tiene que haber relajación en el darse cuenta. Estás conciente, completamente alerta, completamente despierto, pero en ese estado de alerta hay completa relajación.